El Bierzo en la Historia El Bierzo Medieval  

 

El Bierzo Medieval 

     Antigüedad tardía: Período germano-visigodo.      Dominio suevo.-  
Llegada en el año 409 junto con Alanos y Vándalos. Desde un punto de vista histórico, no existen aspectos lo suficientemente significativos como para superar el carácter de generalidades que se puedan decir sobre el reino suevo que finaliza en el año 585 al ser derrotados por el rey visigodo Leovigildo. 

     Dominio visigodo.- 
Desde el año 585 hasta el 711, el Bierzo forma parte del reino visigodo, cuyo centro político se encuentra en Toledo. Los aspectos más significativos de este período los podemos resumir en tres apartados. 

  • Desde el punto de vista dministrativo-teritorial, la única modificación respecto al período bajoimperial romano se produce en el siglo VII al crearse dentro de la provincia Gallaecia, el ducatus de Asturias en el que es muy probable que estuviese incluido el Bierzo (S. Valerio: "provincia asturiensi"). Las provincias se encontraban subdivididas en territorios (Territoria), formando el Bierzo el BERGIDENSIS TERRITORI.
  • Otro aspecto significativo está relacionado con el Monacato; en el Bierzo tiene como principal protagonista a S. Fructuoso, ya que entre sus numerosas fundaciones, tres se sitúan en el Bierzo: monasterio de los Santos Justo y Pastor de Compludo, el monasterio Rufianense y el monasterio Visoniense.
  •  Bergium fue una ceca visigoda, es decir un lugar de acuñación de moneda, en este caso de escasa importancia, probablemente relacionado con fines fiscales o con campañas militares.

Invasión musulmana y Reino de Asturias.      En el año 711 se produce la llegada de los musulmanes a la P. Ibérca, logrando prácticamente en cinco años, el dominio de la mayor parte del territorio controlado anteriormente por los visigodos, dominio que debe ser entendido en el sentido tributario. Entre los años 718 y 722 se produce la derrota de una expedición musulmana en Covadonga, lo que señala el inicio del Reino de Asturias. 

     Durante varios años, el Bierzo va a desempeñar el papel de zona de transición, papel que va a mantener hasta el período comprendido entre mediados del siglo VIII y los años centrales del siglo IX, ya que durante los reinados de Alfonso II (791-842) y de Ramiro I (842-850), se produce la reconquista del Bierzo, entendiendo por tal la integración de esta comarca en el reino de Asturias tanto desde el punto de vista territorial como político-administrativo. Unos años más tarde, durante el reinado de Ordoño I (850-866), la expansión de este reino ya se sitúa al sur del espacio berciano, jugando un papel relevante en ese sentido gentes originarias del Bierzo. 

     A partir del reinado de Alfonso III (866-910) se dan unas condiciones en el Bierzo que permiten la configuración de unas estructuras poblacionales, económico-sociales y administrativas que se pueden resumir en los siguientes aspectos: 

Características económicas, sociales y administrativas de El Bierzo en el período medieval.  

     Configuración de la red de poblamiento. 

     Desde la segunda mitad del s. IX y comienzos del s. X nos encontramos con referencias documentales continuas a pueblos, aldeas u otros lugares. Este "nacimiento documental" de los núcleos de población es estudiado por M. Durany en el período que va desde el s. IX hasta 1250, llegando a contabilizar un total de 437,algunos de ellos ilocalizados. 

     Gran parte de ellos aparecen en donaciones realizadas a monasterios, a la iglesia de Astorga o a otras sedes episcopales. Los protagonistas de esas donaciones son individuos a nivel particular  o comunitario, nobles o los propios monarcas; incluso la primera referencia puede ser un monasterio que puede ser el origen del núcleo de población. Si queremos simplificar un proceso de enorme complejidad, debemos señalar que los protagonistas de un fenómeno que conocemos con el nombre de REPOBLACION, entendida en un sentido amplio como colonización y puesta en cultivo y también como organización administrativa del territorio, son los siguientes: 

     - El Campesinado que bien en el contexto de las llamadas Comunidades de Aldea o a nivel particular son los principales protagonistas si tenemos en cuenta la documentación medieval. 

     - Los Monasterios. Su importancia cuantitativa (37 documentados antes del s. XII) hace pensar a algunos historiadores que la llamada repoblación monástica es la más característica del Bierzo. 

     - La nobleza y la monarquía, que aparecen como propietarios en múltiples ocasiones. 

     Si hasta el s. XII las aldeas son la referencia fundamental en la red de poblamiento, desde este siglo el fenómeno más llamativo es el del desarrollo de una serie de villas (Molinaseca, Ponferrada, Bembibre, Cacabelos, Villafranca...). El crecimiento demográfico, el papel jugado por algunos monarcas como Fernando II y Alfonso IX y el Camino de Santiago son algunos factores que hay que tener presentes para explicar el nacimiento y desarrollo de estas villas de las que, sin duda, el mejor ejemplo es Villafranca. 

 Las características económicas y sociales nos sitúan ante un claro proceso de feudalización. 

     Desde el punto de vista económico la tierra es la gran protagonista al ser la principal fuente de riqueza: se trata de una explotación agrícola-ganadera que tiene más importancia en uno u otro sentido dependiendo de las zonas; el viñedo, los cereales, los huertos y linares están presentes en todo el Bierzo, pero sobre todo en el Bierzo Bajo, mientras que las explotaciones en las que el ganado juega un papel fundamental las encontramos en Ancares, Valcarce o montes Aquilianos. 
Otras actividades económicas que nos ponen ante una paulatina diversificación económica son las artesanales y mercantiles sobre todo en relación con las villas; también la pesca (Lago de Carucedo), la minería del hierro en la zona de la Chana de Borrenes..etc. Pero ante todo y sobre todo el mundo medieval es agrícola y ganadero. 
     Ahora bien, la tierra es además un factor de primer orden porque su propiedad genera una serie de derechos que pueden ser en trabajo, en productos o en dinero. Por esta razón es conveniente preguntarnos quiénes son los propietarios y cómo se explotan las propiedades. 

     A modo de resumen y a partir de las fuentes documentales, principalmente religiosas y más concretamente monásticas, los propietarios son: 
- Los Monasterios.- No se trata de los 37 mencionados en el proceso de repoblación de los que una parte muy importante desaparece a finales del s. XII, sino fundamentalmente de tres: Sta. Mª de Carracedo, S. Andrés de Espinareda y S.Pedro de Montes. Además destacan también: Sta. Mª de Cluniaco y S. Francisco en Villafranca, S. Guillermo de Villabuena y S. Miguel de Almázcara junto con los monasterios gallegos de Samos (presente en Vilela, Villadepalos, Magaz, Villafranca...), Sobrado (Molinaseca y Villafranca), Meira (Villafranca y Valcarce), el monasterio-hospital del Cebrero, los monasterios leoneses de Carrizo y Sandoval (Molinaseca) o S. Isidoro (Noceda, Columbrianos). No podemos olvidar además las sedes episcopales: Astorga (Tierra de Montes, Ancares, Bajo Bierzo), Santiago (Trabadelo, Cacabelos), la de León, Oviedo y  Lugo junto con las órdenes militares  (Santiago, Temple, Hospital). 

     Todas estas instituciones aparecen como detentadoras de grandes propiedades, constituidas por pequeñas explotaciones en un proceso que se repite: realización de donaciones, compras y cambios por parte de los distintos grupos sociales, pero sobre todo, por parte del campesinado. 
 También debemos tener presente que este tipo de propiedad es la que mejor conocemos por el carácter de las fuentes documentales, pero es sin duda hasta bien avanzado el siglo XIV, la más importante. 

- Propiedad de realengo, nobiliar, de los concejos y del campesinado libre. La presencia constante de donaciones no tendría sentido sino existiese este tipo de propiedad. 

     En cuanto a la explotación de las propiedades religiosas, ésta puede ser directa como en el caso de Carracedo, donde J.A. Balboa documenta  al menos 31 granjas, pero se trata sobre todo de una explotación indirecta a través del campesinado dependiente, generalizándose en la Baja Edad Media el sistema de foros (contrato de arrendamiento a largo plazo -en ocasiones varias vidas- en el que el propietario recibe rentas en dinero o en especie y el arrendatario (forero) tiene el usufructo). 

     En los otros tipo de propiedad desconocemos las posibles formas de explotación, aunque sí están presentes en la documentación los campesinos dependientes respecto a los nobles. De todas formas lo que resulta más relevante es que la explotación de la tierra desde el punto de vista de los propietarios no sólo hace referencia a los frutos, sino también a las rentas. De forma paralela al proceso de concentración, los propietarios comienzan a recibir una serie de rentas, bien derivadas de la explotación o del ejercicio de una serie de atribuciones administrativas, judiciales o religiosas. El conjunto de todas ellas forman lo que los historiadores denominamos renta feudal. El lugar que ocupa cada grupo social respecto a la renta feudal nos permite señalar la existencia de distintos grupos sociales: 

- El Campesinado: se trata de un grupo que presenta diferencias económicas o jurídicas, pero es ante todo el que aporta la fuerza de trabajo a esa sociedad, es decir el que genera la renta feudal. Poco a poco va perdiendo su propiedad y cayendo en dependencia, lo que dará lugar a una serie de conflictos sociales. 
 
- Por otra parte, tendríamos al Clero (monasterios o sedes episcopales) y la nobleza en distintos grados (nobleza magnaticia y nobleza local). Estos dos grupos son los perceptores de la renta feudal utilizando diversos medios: desempeño de cargos judiciales o administrativos (tenencias) o prestación de servicios religiosos. 
Los habitantes de las villas también se encuentran inmersos en esta sociedad de carácter feudal participando en uno u otro de los grupos; en este sentido, no debemos olvidar que el más importante proceso de señorialización de la Baja Edad Media se realiza a partir de algunas villas: Bembibre y Villafranca. 
 
Transformaciones bajomedievales       Precisamente en este período (Baja Edad Media) que se corresponde con los siglos XIV y XV, esta situación presenta algunos cambios; los más significativos en mi opinión son los siguientes: 

  • Crisis de algunos señoríos monásticos que pierden una parte de su patrimonio territorial, particularmente a manos de algunos nobles que utilizan como instrumento la encomienda (cesión de la administraciónpatrimonial y de la percepción de rentas a un noble a cambio de su protección). 
    • Algunos ejemplos significativos pueden ser los de Gonzalo Berciano de Cubillos en el caso del monasterio de Villabuena, los de Gómez Pérez de Cervantes, Arias Méndez de Gándaras y Albar Pérez de Ibias en el Monasterio de Espinareda o los García Rodríguez de Valcarce en Carracedo.
  • Importancia que adquieren los señoríos laicos, destacando sobre todo dos: Bembibre (Alfonso de la Cerda, nieto de Alfonso X, Medinaceli, Alba de Liste) y Villafranca que se desarrolla en los siglos bajomedievales con los Osorio, aunque el marquesado del mismo nombre no se crea hasta 1486.
  • Gran importancia de los conflictos sociales que son fruto de la culminación del proceso de señorialización propio de todo el período medieval, destacando en este sentido las llamadas Guerras Irmandiñas, con importante incidencia en el Bierzo.
  • Finalmente a nivel administrativo territorial el Bierzo pasa por diversas fases a lo largo del período medieval. A nivel superior, el Bierzo forma parte del reino de Asturias (hasta 1910, del de León (en dos períodos: 910-1037 y 1157-1230) y de la Corona de Castilla y León entre 1037-1157 y después de 1230. La articulación del territorio berciano dentro de estos reinos se articula a partir del siglo XII en base a la existencia de tenencias; el Bierzo es un ejemplo de lo que C. Jular denomina "Tenencia mayor" que abarca otras menores como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce o las tenencias de las villas (Molinaseca, Cacabelos, Villafranca o Bembibre) o de otrás de carácter más local como Villabuena. A comienzos del siglo XIII, las grandes tenencias se integran en las Merindades Mayores, incluyéndose el Bierzo en la Merindad Mayor de León. Otras eran la de Galicia o la de Castilla. Precisamente estas Merindades se convierten en Adelantamientos que se mantienen hasta el s. XV.

Estas son, en mi opinión y de una forma muy resumida, las características más importantes que presenta el Bierzo a lo largo de la E. Media, teniendo presente que algunas de estas características siguen presentes hasta el s. XIX. 
 


 

Bibliografía  VV.AA.- Historia de El Bierzo. Diario de León-IEB. Ponferrada 1994; pp. 25-84. 
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