Conocemos como época moderna o Antiguo Régimen el período
comprendido entre el s. XVI y comienzos del siglo XIX. Las sociedades de A. Régimen se caracterizan básicamente por:
- Ecónomicamente la tierra sigue siendo la principal
protagonista. Su propiedad está generalmente en manos de ciertos sectores privilegiados,
siendo trabajada por un campesinado sometido a diversos tipos de dependencia.
- La industria es frecuentemenet de tipo familiar, localizándose en
villas y ciudades, organizada en un sistema gremial.
- Se trata de una sociedad estamental integrada por diversos grupos
o estamentos desiguales ante la ley (clero, nobleza, estado llano).
- Territorialmente nos encontramos con un estado centralizado,
personificado en la persona del monarca, pero en el que existen múltiples jurisdicciones.
Es, en definitiva, una sociedad hija y heredera de la E. Media;
de ahí que algunos historiadores hablen de un feudalismo desarrollado, al referirse a
este período. |
Demografía. La población berciana crece de
forma significativa desde finales del s. XV hasta la década de los ochenta del s. XVI, en
la que se inicia un estancamiento y posteriormente un retroceso demográfico que llega
hasta mediados del s. XVII cuando, de nuevo, se incia un lento crecimiento que continuará
hasta finales del s. XVIII.
El número de núcleos de población (unos 290) apenas varía
durante el período moderno. La gran mayoría son aldeas de poblamiento concentrado que no
superaban los 100 vecinos; sólo algunos núcleos de la hoya asentados a la vera del
Camino de Santiago superaban los dos centenares de vecinos (Cacabelos, Corullón, Los
Barrios de Salas y, sobre todo Villafranca y Ponferrada). Las edificaciones se
construyen con materiales autóctonos, encontrándose cubiertas de pizarra o con cuelmo de
paja. Economía. Agricultura y ganadería son las dos actividades productivas más
importantes, orientadas ambas mayoritariamente hacia el autoconsumo. Se trata
fundamentalmente de un policultivo que presenta como principales productos los cereales,
la vid y los derivados ganaderos. Se trata ante todo de un elevado minifundismo al que
contribuye el sistema foral.
En cuanto a la propiedad destaca el amplio porcentaje de tierras
en manos de eclesiásticos.
Dos sectores son los más
importantes en el campo de la Industria: el textil que afecta a una gran parte de la población campesina (lino), destacando
sobre todo la zona del Boeza y el siderúrgico que es el más importante, y que tiene como base la construcción de un
número importante de ferrerías. Ya a fines del s. XV, se construyen las ferrerías de
Herrerías de Valcarce, Arnado y Ponte Petre (Selmo) y Marciel (Bembibre). Pero el siglo
más importante en este sentido es el s. XVIII: S. Vicente de Leira (1717), Linares(1729),
Pombriego (1750), Torre de S. Andrés de las Puentes (1764), Tejedo de Ancares (1788).
Además también hay que citar los intentos de elaborar acero y de construir una fábrica
de armas en Villafranca (1779) y una fábrica de hierro en la Somoza.
Según J. A. Balboa, "desde el punto vista tecnológico, las
ferrerías bercianas eran semejantes a las vascas, es decir constituían un tipo
particular de farga catalana, que en lugar de utilizar una trompa de agua -introducida en
el Bierzo, ya avanzado el s. XIX- para inyectar aire al horno, usaban unos barquines o
grandes fuelles accionados por una rueda hidraúlica. La necesidad de agua para ccionar
los barquines y el mazo explican su localización a orillas de ríos y arroyos. Por medio
de una chapacuña se desviaba agua del río a un canal o presa que la conducía a un
estanque o banzao, comunicado con un banzadillo, en cuyo piso de madera o pizarra se
encontraban dos aberturas o chiflones por los que caía el agua que movía las ruedas que
accionaba barquines y mazo.
El mineral de hierro, previamente raguado o calcinado al aire
libre, era reducido en el horno por medio de carbón vegetal. Este horno era bajo, de poco
más de 0´50 m. de alto por otro tanto de ancho, aunque algo más estrecho en el fondo.
Se cargaba con capas alternativas de mineral y carbón, cuyo conjunto se denominaba agoa.
Cada una llevaba unas trece arrobas de mineral por doce o trece cargas de carbón vegetal,
de las que se obtenían unas cinco o seis arrobas de hierro (de 60 a 70 kls.). La
operación se realizaba ininterrumpidamente cada cuatro horas, seis vece s al día en los
meses en los que funcionaba la herrería. Por último, la masa de hierro o zamarra que
salía del horno era posteriormente estirada en barras en el mazo, especie de martillo
pilón de grandes dimensiones, movido por una rueda hidraúlica.
Las ferrerías bercianas trabajaban entre 200 y
250 días al año con una producción media de 70 a 90 Tm. por cada ferrería. En el s.
XVIII el total de la producción superaba el 1/2 millón de kilos y en el siglo siguiente,
el millón".
En cuanto al Comercio, las principales actividades relacionadas con
este sector se centraban en las villas de Ponferrada, Cacabelos y Villafranca mediante la
existencia de tiendas y también por la celebración periódica de ferias (Villafranca,
Ponferrada, Cacabelos, El Espino). Además los grandes protagonistas de los intercambios
comerciales van a ser los arrieros maragatos, fornelos y ancareses. No obstante, debemos
tener presente que las actividades comerciales chocan con importantes trabas: estado de
las vías de comunicación, pontazgos, portazgos y otros impuestos. Organización Social.
Ya hemos señalado que nos encontramos con una sociedad
estamental definida por criterios jurídicos, no económicos. En ella existen dos grupos
privilegiados (Clero y Nobleza) y uno no privilegiado: el Estado Llano.
La Nobleza es un estamento muy heterogéneo desde el punto de vista económico:
Grandes de España, títulos, caballeros e hidalgos. En el Bierzo, los Marqueses de
Villafranca adquieren el título de Grandes de España en 1765 (Carlos III), a
continuación se encuentran algunas de sus ramas segundonas: Señores de Arganza y Canedo,
considerados como caballeros. En este nivel secundario también hay que incluir a los
Condes de Toreno, Vizcondes de Quintanilla, Marqueses de Valdueza y Señores de Priaranza.
En el Bierzo hay además un gran número de hidalgos (48´8 % de la población).
El Clero es otro sector privilegiado pues sus miembros no están sometidos a la
jurisdicción ordinaria y están exentos de un gran número de impuestos. Su importancia
es grande por su número, pero sobre todo por su riqueza patrimonial y por su influencia
ideológica, produciéndose a lo largo de los siglos modernos un claro aumento de este
estamento.
Podemos distinguir entre Clero Regular (miembros de la Ordenes
Religiosas) que en el Bierzo son: Benedictinos (S. Andrés de Espinareda y S. Pedro de
Montes), Cistercienses ((Sta. María de Carracedo y S. Miguel de las Dueñas que incorpora
S. Guillermo de Villabuena a partir de 1530), Franciscanos (Villafranca, Cabeza de Alba
-1441-, Sta. Mª Magdalena del Cerezal -1425- y la Concepción de Villafranca -1535- y los
Conventos de S. Agustín (2 en Ponferrada: 1508 y 1524). Además existía un hospicio de
Carmelitas en Ponferrada y en Villafranca a lo largo del s. XVII se fundan numerosos
monasterios: Anunciada (1606), Agustinas Recoletas de S. José (1612), Colegio de la Cía.
de Jesús y, en Congosto, el Monasterio de canónigos regulares de S. Agustín (Virgen de
la Peña). Además, está el clero secular constituido por párrocos, tenientes de cura,
coadjutores, capellanes y otros beneficiados. La mayoría de este clero secular se integra
administrativamente en la diócesis de Astorga, si bien Santiago está presente en
Cacabelos y Trabadelo y Lugo en el Valle del Valcarce. Además la Colegiata de Villafranca
funcionaba como una pequeña diócesis, exenta de jurisdicción respecto al obispo y con
iglesias dependientes de ella, fundamentalmente en la Somoza. El poder económico del
clero deriva tanto de sus propiedades (directas o indirectas), como del ejercicio del
dominio señorial sobre ciertas jurisdicciones e incluso de las oblaciones eclesiásticas
(diezmo, primicia y voto a Santiago).
El Estado Llano (Estado general o común) lo componen los que no forman parte de los
otros dos. En el Bierzo aproximadamente el 50 % de la población. Su característica
fundamental es la ausencia de privilegios, pero dentro de él coexisten catidad de
condiciones: mercaderes, artesanos, siendo la gran mayoría campesinos y jornaleros.
Situación administrativo-territorial.
Durante la época moderna el Bierzo formó parte
de una extensa Provincia de León que comprendía los Partidos de León, Principado de
Asturias y Partido de Ponferrada, cuyos límites coincidían aproximadamente con la
comarca del Bierzo. El centro de este partido era la villa realenga de Ponferrada,
gobernada por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose en gobernaciones o
merindades, cotos, concejos y jurisdicciones. El 88´5 % de los núcleos de población
eran de señorío laico (Marquesado de Villafranca, Conde Alba de Liste -Bembibre-,
pequeños señores) o eclesiástico (Obispado de Astorga, Colegiata de Villafranca,
Monasterios de Montes, Espinareda y Carracedo). El 11´5 % restante era de realengo
(Ponferrada, real Valle de Ancares y Préstamo de Tabladillo). La Crisis del A. Régimen.
Con esta expresión se conoce el período histórico en que las
características que acabamos de analizar comienzan a cambiar iniciándose así un proceso
revolucionario (Rev. Liberal/Rev. Burguesa), que culminará dando lugar a una situación
nueva que a nivel político se caracteriza por el establecimiento de un régimen
constitucional, a nivel económico por el establecimiento de unas relaciones capitalistas
y a nivel social por la cristalización de la sociedad de clases.
La crisis del A. Régimen tiene en el Bierzo dos manifestaciones
fundamentales:
- Crisis de subsistencias, derivadas de dos factores: establecimiento del libre comercio de granos
y la mala climatología en años concretos.
- La Guerra de la Independencia y el proceso de revolución liberal que tiene como consecuencia la
quiebra de las instituciones tradicionales y la desaparición de las personas
representativas del A. Régimen que en la mayoría de los casos huyen a Galicia.
En este contexto, a nivel militar, el Bierzo se convierte en zona
de enfrentamiento entre el ejército regular español y las tropas inglesas, por una
parte, y el ejército francés, por la otra, en un momento en el que desde 1807, había
fallecido el corregidor de Ponferrada (máxima autoridad del Partido), Fco. Ejea
Corbalán, sin que sea sustituido ya que existe un vacío de poder a nivel estatal.
A nivel político, ante la ausencia de las autoridades del A.
Régimen, se sucede la creación de Juntas. Precisamente la Junta Suprema de Léon se
establecerá en ciertos momentos en Ponferrada. Ante la convocatoria a Cortes (Cortes de
Cádiz) el 21 de marzo de 1810, la Junta divide el territorio berciano en
"Partidos"; en principio son dos: Villafranca y Ponferrada, apareciendo un poco
más tarde el de Bembibre. Tras la proclamación de la Constitución de Cádiz se crean
ayuntamientos constitucionales; no obstante en 1814, se restablece el absolutismo tras la
derrota de los franceses y el regreso de Fernando VII, produciéndose el encarcelamiento
de los miembros de los ayuntamientos constitucionales y tomando posesión de nuevo las
corporaciones anteriores a 1812; al mismo tiempo se anulan todos los decretos de las
Cortes.
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