Antes que lo hagamos nosotros hoy, otros investigadores se vieron sorprendidos por los restos de Las Médulas, unos asociándolos a las explotaciones auríferas romanas, y a las imaginarias fabulosas riquezas; algunos, incluso, ven en sus restos lugares para celebrar aquelarres; otros se centran en lo paisajístico:
Son unas tierras rojas derrumbadas, que representan ruinas. Me parece que
cuando las vi diez años ha no estaban tan vestidas de verde como
ahora. Se cree que Médula sea corrección de Metalla, pues
este nombre daban los romanos a los trabajos de minas, y aquí dicen
que los hubo. Acaso serían de minio; acaso de aquí el nombre
de Miño al río cercano, y acaso el nombre de mina, minero,
minera, de minio; merece pensarse
".
"La
tierra parecía profundamente atormentada: crecían los castaños
silvestres en aquellas laderas inaccesibles
La última vez que visitamos
estos lugares fue en el otoño de 1840
entramos en las galerías
que aún se conservan y las examinamos atentamente
Cansados por fin
de vagar por aquellos oscuros callejones, dirigímonos a una claridad
que se advertía en el fondo de uno. Era una abertura de forma irregular
con una mata de roble en su orilla por donde entraba el sol del otoño.
El que iba delante se asomó a la rústica ventana, pero retrocedió
sin color y turbado, no sin razón a la verdad, porque había
visto a sus plantas el abismo. Era un despeñadero de más
de doscientos pies perpendicularmente cortado, y los castaños del
valle parecían albahacas, cabras los bueyes y muchachos los hombres
que se ocupaban en recoger la castaña
En el marco de aquel extraordinario
mirador estaban grabados varios nombres, de sujetos conocidos del país
y algún otro extranjero
".
(GIL
Y CARRASCO, E. Bosquejo de un Viaje a una provincia del Interior
- 1840).
"En
el término de Médulas se encuentran vestigios de grandes
trabajos en la esplotación de las minas de oro y plata que tanto
renombre han dejado
En todas las montañas mencionadas hay señales
de algunos trabajos mineros hechos por los romanos, los cuales sacaron
una cantidad de oro que parece fabulosa. Además de las minas de
este metal, abandonadas hoy, y otras de plata que es fama existen hacia
Salas de la Ribera y Puente de Domingo Flórez
"
(MADOZ,
P. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico
de España y sus Posesiones de Ultramar (León) - 1845-1850).
"Encontramos
a un labrador anciano que con sus bueyes se dirigía á sus
labores.
Propusímosle
el pagarle bien si nos acompañaba á visitar Las Médulas,
y el aldeano, yendo á dejar su yunta volvió en seguida, encaminándonos
por una larga senda hasta el inmenso interior de aquellos montes
En aquella gruta,
labrada por los esclavos del romano imperio para extraer el oro, recogen
ahora los pastores vercianos sus rebaños en las noches de invierno,
y en torno de la lumbre, mientras que llueve ó nieva, cuentan raras
consejas de aquellas grutas y de las gentes que pudieron labrarlas, y aseguran,
según nos dijo el labrador, que ha habido veces de oir un estruendo
subterráneo y espantarse el ganado, y aparecer ante ellos un corpulento
anciano con los cabellos y las barbas de oro, soltando chispas al rizarlos
el aire que brama entre ellos, y que tomándoles, si alguna vez ha
estado cerca, algún macho cabrío, y montando sobre él,
ha desaparecido lanzando estrepitosas carcajadas, cuyos ecos se oyen repetir
de una en otra galería, recorriendo los montes hasta extinguirse
en el más remoto y elevado, en que existe una gruta misteriosa,
donde tienen las brujas su aquelarre".
(CÁCERES
PRAT, A. El Vierzo - Su Descripción e Historia - 1883).
"Roma,
que había posado sus águilas en los confines del mundo conocido,
fijó su mirada en el monte Médulo, y descubriendo las inmensas
riquezas encerradas en sus entrañas, aumentó su ya desmedida
codicia. El afán de poseer aquellos ricos tesoros, consistentes
en brillantes pepitas de oro, que abundaban esparcidas entre los aluviones
del famoso monte, fomentó poderosa industria que sostenía
millares de brazos, ejecutando bajo la sabia dirección de entendidos
jefes, esas obras colosales que revelan gran inteligencia, y nos asombran
por su desusada magnitud".
(CASTAÑO
POSSE, J. Una Excursión por Las Médulas - 1904).
"Por
todos los lados, se levantan las más caprichosas figuras, alcanzando
una altura más que considerable, con un intenso color rojizo. Parece
una agrupación de colinas erigidas en un momento en que la naturaleza
se volvió loca. Bocas de cuevas, restos de galerías, conos,
pirámides truncadas de mil formas, un batiburrilo de esculturas
gigantescas debidas a la mano de un artista de pronto desengañado,
enloquecido y terrible. Son los restos de un trabajo que sólo Roma
pudo haber llevado a cabo, los restos de una labor titánica que
parece interrumpida de repente
"
(GARCÍA
PÉREZ, F. Crónicas de El Bierzo - 1981).